LA CORONACIÓN DEL EMPERADOR DONALD TRUMP

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Análisis e hipótesis sobre el carisma político y personal de Donald Trump, elaborado por Óscar Ceballos. Abogado UCV. Politólogo MD. Especialización en Administración Pública. Ohio University. Athens Ohio. Ex Inspector de Tribunales..

La comunidad política internacional, incluyendo las dos potencias mundiales Rusia y China, así como varias potencias regionales, como Irán, Turquía, Israel, Corea del Norte, toda Europa y Brasil, parecen estar experimentando la sensación de que la juramentación del Presidente Donald Trump como la Coronación del Emperador del Mundo.

Nunca antes, ningún Presidente había tenido una connotación mundial tan grande como la del actual Presidente Electo Donald Trump. Ni siquiera el Presidente Harry Truman, quien ordenó el lanzamiento de las dos bombas atómicas que devastaron al Imperio del Sol Naciente, se consagró como el Jefe de Estado más poderoso de la tierra en términos de influencia política y militar en el mundo.

El Presidente Electo Donald Trump, a pesar de ser un mortal de carne hueso, con muchos errores políticos y personales, ha podido capitalizar expectativas de poder político a nivel mundial, como nunca antes se había visto en la historia política y social de los Estados Unidos y del mundo. El Presidente Electo Donald Trump fue electo, a pesar de tener en su contra varios juicios políticos, penales y civiles en diferentes estados de los Estados Unidos. Además, tuvo en su contra todas las encuestas y gran parte de los medios de comunicación de los Estados Unidos, y el rechazo de algunos gobiernos del mundo.

El Ex Presidente Donald Trump, sin embargo, obtuvo una aplastante mayoría del voto popular y una clara y sustancial mayoría del voto de los Colegios Electorales de los Estados Unidos en forma incuestionable, contra una candidata que como Vicepresidenta tenía la ventaja de tener en cierta medida todos los recursos que genera estar en ejercicio del poder político.

Confirmada esa noche su elección, desde ese mismo momento se multiplicaron las expectativas, temores y esperanzas, no sólo de los Estados Unidos, sino también, las expectativas políticas, económicas y sociales en todos los países y gobiernos del mundo. Sólo la popularidad del Presidente Electo, podría compararse al carisma y popularidad de algunos líderes religiosos del mundo.

Sociólogos, politólogos historiadores, psicólogos y analistas políticos atribuyen a muchos factores, a este fenómeno político mundial de Donald Trump.

La mayoría de estos profesionales, especialmente los Sociólogos y Analistas Políticos, parecen coincidir que el sustrato del ascenso, elección y connotación mundial de la elección de Donald Trump, se encuentran en el llamado “renacimiento ideológico” de la corriente conservadora política la cual peyorativamente es denominada como el “renacimiento de la ultraderecha”. Si bien esto parece ser cierto o cualquiera que sea el eufemismo empleado, el suscrito sólo se limitará a analizar en este artículo el fenómeno carismático de la elección del Presidente Electo Donald Trump como un líder político excéntrico, que nunca antes Presidente alguno había generado, tantas expectativas, al punto de desarrollarse una sensación mundial de esperanzas y temores, en una especie de “coronación” del Emperador del Mundo y no simplemente la Juramentación de un Presidente más en la historia de Estados Unidos y el mundo.

El hecho de esta expectativa se percibirse como el hombre de mayor poder en el mundo, se pudo ver desde el mismo momento de su elección, observándose que aún antes de la toma de posesión o juramento como Presidente, ya como Presidente Electo ha estado influenciando la geopolítica económica militar y tecnológica del mundo, incluyendo hasta la permanencia de muchos gobiernos en el mundo. Los anuncios hechos antes de su juramento o toma de posesión, de acabar y solucionar guerras y focos de conflictos regionales, cómo el de Gaza, el conflicto de Ucrania y también el término y la permanencia de algunos gobiernos en el mundo, son una clara evidencia de las expectativas de su elección. Hecho el cual también se percibe en las declaraciones y comunicados de algunos gobiernos y Presidentes del mundo.

El Presidente Electo Donald Trump, parece disfrutar con sus “anuncios, ” sus excentricidades y con su lenguaje corporal, la satisfacción de influenciar y crear temores en la geopolítica mundial, económica, tecnológica y militar del mundo.

Muchos Presidentes y muchos gobiernos de casi todos los países del mundo no sólo le han enviado sus tradicionales salutaciones y felicitaciones oficiales como Presidente Electo, también algunos países le han hecho ofertas de convivencia en forma generosa, diplomática y política, mostrando sus temores en términos políticos, militares y económicos. Otros han guardado un silencio reticente, esperando una coexistencia política pacífica y civilizada a pesar de tener convicciones ideológicas políticas y económicas diferentes a las de Estados Unidos. Estas salutaciones, ofertas y ofrendas ofrecidas al Presidente Electo, hacen recordar los temores y ofrendas que antes ofrecían los esclavos y países vencidos a los emperadores victoriosos. Conformando este espectáculo, hay una especie de Coronación de Donald Trump como “emperador del mundo”.

El suscrito como politólogo cree en forma relativa lo que argumentan los sociólogos, politólogos y analistas políticos, manifestando que el ascenso, elección y expectativas deli actual Presidente Electo obedecen, en primer lugar, a la judicialización de la política la cual lejos de descalificarlo solo lograron victimizarlo, haciéndolo un héroe, en otras palabras, “le hicieron la campaña electoral”, pero que su triunfo también se debe a la creatividad artística y carisma, que por naturaleza tiene Donald Trump, en segundo lugar a la inversión de millones de dólares invertidos en su elección, por las grandes corporaciones tecnológicas y petroleras que apostaron a su triunfo, y en último lugar, al decaimiento o fracaso global económico y social de las llamadas ideologías populistas, cooperativistas o socialistas en el mundo.

Estos factores señalados por los sociólogos politólogos, analistas políticos y las que aquí expresa el suscrito, hicieron posible un terreno apto no solo para una fácil elección, que al lado del carisma excéntrico de Donald Trump, han convertido su Juramento en una especie de Coronación como Emperador del Mundo. Al final, no todo lo que se dice fuera del ejercicio de la Presidencia es absoluto.

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