PARTICIPAR O NO PARTICIPAR CON EL ÁRBITRO ELECTORAL PARCIALIZADO ¿QUÉ SE PIERDE, QUÉ SE GANA POLÍTICAMENTE? DILEMA CRUCIAL SOBRE LOS ESPACIOS DE PODER REGIONAL

Loading

El presente análisis, es una especie pretende a comprensión, interpretación, conciencia e importancia de la participación o abstención política electoral regional en los espacios de poder político regional.

Enfoco en forma cruda, pero real, lo que pudiera verse como una narrativa contradictoria, pero no es más que un silogismo político y jurídico, que analiza los hechos políticos y electorales que existen en todo poder.

El suscrito pretende que la lectura sea objeto de un análisis reflexivo, comprensiva y consciente desde el punto de vista de la historia política reciente y las consecuencias sobre participar o no participar electoralmente en el proceso electoral regional.

El suscrito analiza la defensa de las figuras y espacios políticos de los poderes regionales, partiendo de una interpretación política inversa, no absurda, sino práctica, de qué el Árbitro Electoral, aún actuando parcializado, no puede influir fácilmente en las alianzas políticas regionales, que se forman a niveles comunitarios, ya que estas alianzas parten de un activismo político regional natural, forjado por la capacidad, la confianza y carisma del activista político o social, que a la hora de las elecciones, intenta blindarse bajo el principio o método del llamado “Quid Pro Quo” contra fraudes y escamoteos de votos en el proceso de escrutinio. El suscrito reconoce que los fraudes y escamoteos de votos siempre han estado presentes en cualquier proceso electoral, sin excepciones y que el fraude electoral no es simplemente el escamoteos de votos, que ello también ocurre con un simple acto de Abuso de Poder, apoyado por las instituciones y el poder de la fuerza pública.

El suscrito analiza también las figuras legales del poder político nacional y regional, como partes del Poder Público, establecido en la Constitución. También analiza las figuras del poder político, tanto las legales como las que funcionan de hecho, en los espacios geográficos regionales.

El suscrito intenta demostrar y develar las intenciones políticas, de las nuevas figuras de poder político regional. Asimismo, el suscrito analiza ampliamente los efectos lesivos de la no participación, como los beneficios de la participación, así como también analiza los hechos que impiden a la líder político interpretar fríamente, los pro y contras de los espacios políticos nacionales y regionales, que no pueden ser ignorados, habida cuenta de la naturaleza política y electoral de cada uno de ellos. Por último, el suscrito destaca cómo valor superior, la defensa del Estado de Derecho Democrático frente a las , figuras políticas importadas y politizadas, que intentan desmantelar los tradicionales valores republicanos, por otros valores y por otro sistema.

Análisis que hago en los siguientes términos:

La oposición política y gran parte de la sociedad se plantea, con sobradas razones, el dilema de participar o abandonar los espacios del poder político regional, ante el anuncio de la celebración de las elecciones regionales para elegir popularmente Gobernadores, Alcaldes Diputados a las Asambleas Legislativas y Concejales de los 23 Estados, 335 Municipios, aproximadamente 2.400 Concejales y centenares de Diputados Estatales a nivel regional. A grosso modo estas son el número de figuras políticas del Poder Regional establecidas taxativamente en la Constitución de 1.999, que deberán ser electas en cada Municipio y en cada Estado, incluyendo la Asamblea Nacional.

Las figuras jurídico políticas del poder regional, comportan la elección popular directa de líderes políticos, de activistas políticos regionales y de voceros sociales organizados de ONGs de diferentes objetivos y fines, los cuales hacen vida comunitaria en cada territorio o geografía, donde van a ser electos dichos líderes políticos regionales.

El liderazgo político, el activismo político regional al igual que los voceros que hacen vida comunitaria con organizaciones regionales, basan su activismo en dos fundamentales premisas: el conocimiento de los problemas y la inmediación en la solución de los problemas locales. Por ejemplo, la perforación de pozos de aguas para surtir agua donde no llega, por falta de inversión nacional, la distribución del gas doméstico, la recolección de residuos, la seguridad social local, los comercios locales, el tránsito particular e inter comunitario regional, la producción agrícola y las creaciones de vías rurales y transporte agrícola.

El conocimientos e inmediaciones son condiciones sine qua non, para el activista social o político residenciado y arraigado en el espacio geográfico.

Se puede afirmar que estos dos factores, son esenciales y exclusivos del activismo político, y en el liderazgo regional, lugar, donde hacen vida comunitaria, al lado de las Alcaldías y Gobernaciones.

Por lo tanto, estamos hablando de una inmediación y conocimiento regional, directo, tangible y cercano, y no de políticas nacionales a gran escala. El activista, el líder político regional, el representante comunitario de organizaciones de diversos género, son ampliamente conocidos, tanto por sus simpatizantes como por sus adversarios, en la medida qué sus propuestas y esfuerzos se realicen para solucionar los problemas locales, propios de la comunidad, urbana o agrícola.

Se puede decir, que tanto el líder político, el activista político como los representantes de organizaciones que hacen vida comunitaria, son figuras claves, que van más allá de las fronteras políticas y de los formalismos burocráticos nacionales, por cuanto ellos se limitan a resolver en forma concreta, asuntos locales diversos, dentro de su espacio geográfico, aún cuando tengan simpatías políticas.

Ningún activista o líder regional, se forma si vive fuera de su espacio geográfico.

De manera, que el espacio político, regional y la solución de problemas, son un plus o valor agregado, para los liderazgos regionales activos, por encima de los intereses políticos nacionales.

La solución de problemas en estos espacios geográficos vienen siendo la “razón de ser”, el fundamento y base que mantienen activos a los liderazgos políticos, activistas políticos y sociales de muchas organizaciones que hacen vida comunitaria.

El gobierno ha intentado apoderarse políticamente de estos liderazgos regionales, a través de las figuras llamadas Consejos Comunales, Asambleas de Ciudadanos, Jefes de Calles y otras suerte de figuras, que solo les ha dado un resultado pírrico político, electoral y social relativo, porque están abiertamente influenciados políticamente, en forma sectaria y no socialmente en forma natural.

Las restricciones sectarias en la distribución de las Bolsas de Alimentos, es una de las tantos ejemplos de esas relativas restricciones, la manipulación política sectaria, de los Jueces de Paz, es otra figura que revela el intento político de apoderarse de los espacios de poder regional. Así y bajo esta premisa se han venido presentando figuras de poder político, para la “solución de problemas” en las infraestructuras críticas de servicios comunitarios, en los servicios aquí señalados. Mientras, que los liderazgos políticos y de activismo político natural, no son absolutamente influenciados por intereses politicos, proveen soluciones sin discriminaciones, en forma independiente.

Este hecho de la politización sobre estas figuras, es percibido por los residentes o habitantes de estos espacios geográficos. Ahora bien, el trasfondo o “leitmotif”o motivo principal, en la creación de los denominados Consejos Comunales, Estados Comunales, Jefes de Calles, Protectores de Alcaldías, Gobernaciones y Colectivos, son figuras de poder importadas, que pretenden un fin político: desmantelar las figuras políticas jurídicas de poder regional, establecidas en la Constitución, como son las Gobernaciones, Alcaldías, Consejos Municipales y Cuerpos Legislativos Estatales. Estas figuras son una especie de “Caballo de Troya” contra las figuras políticas legales establecidas y contra el principio de la Democracia Representativa, que es el modelo de participación política democrática tradicional. El principio de la Representación Democrática, parte de qué el hombre a pesar de ser político no necesariamente está dispuesto a participar en forma cotidiana en los asuntos del Estado, ya que se dedica a otras actividades, como lo son el comercio, la cultura y las actividades científicas y artísticas, dejando en manos del representante más idóneo, su representación, ante el Municipio y los Estados, tal como se hace con el Presidente, el Gobernador, el Alcalde etc.

En la pretendida Reforma de la Constitución anunciada recientemente, se pretende incorporar a las figuras de las Comunas, a los Estados Comunales, a los Jefes de Calles, a el Protector de Gobernaciones y Alcaldías, figuras que han venido funcionando de hecho, con presupuestos y transferencias de competencias, y sin rendición de cuentas, ni la debida Contraloría Ética y contable. A pesar de tener estos recursos, estas figuras no han funcionado como se esperaba, ni tampoco cuentan con la legitimación social, dentro de los espacios geográficos comunitarios de los Municipios, Caseríos, Barriadas y Calles.

La sociedad percibe a los representantes de estas figuras como “informantes” u operadores políticos del gobierno y no como líderes comunitarios políticos y sociales de su comunidad, Municipio o Estado.

Mientras que los lideres naturales regionales, como lo son los activistas políticos y los representantes de organizaciones sociales, no están presupuestados, pero gozan de legitimación social, por la inmediación, el arraigo, el conocimiento y confianza en la solución concreta de los problemas de la comunidad, porque actúan en forma natural y autónoma, que es uno de los fundamentos esenciales que caracterizan al liderazgo o activismo regional, llámese activismo político o representantes comunitarios organizados, cuya labor la realizan, sin discriminaciones políticas ni sociales en forma efectiva y sin presupuestos oficiales. Por ejemplos muchas ONGs, se dedican a atender discapacidades de individuos, la indigencia, la defensa del medio ambiente, la defensa de los derechos del Trabajador Agrícola. Esta gran diferencia hacen casi invencibles a los activistas políticos y los lideres políticos comunitarios municipales.

Mientras los Jefes de Calles, Comunas, Consejos Comunales, Milicianos y Jueces de Paz, impuestos por el gobierno, solo son percibidos como operadores políticos cuyo fin último, es desmantelar las instituciones tradicionales establecidas en la Constitución, funcionando precariamente a pesar de tener presupuestos y transferencias de las competencias de las Alcaldías.

Muchos de ellos ni siquiera saben que son medios de destrucción de las instituciones del Poder Regional.

Las Transferencias competencias y presupuestos son entregados a un pequeño grupo político, que no goza de capacidad, ni legitimación social, ya que muchas veces, no conocen los barrios ni los problemas donde pretenden “operar” políticamente.

Además, no le rinden cuentas a ningún órgano ni personas.

El suscrito está convencido que las Comunas y el Estado Comunal son agendas políticas ocultas, “vendidas” como de ampliación democrática protagónica. Figuras que chocan con el ideal libertario del individuo.

No todo el mundo quiere ser político, y se dedican a otras actividades y por ello postulan un R Representante o Mandatario, ante las instituciones de poder y si fracasan le revocan su mandato o simplemente no lo eligen. Estas nuevas figuras no son electos con procesos electorales oficiales y periódicos sino por asamblea de “voceros de ciudadanos” en lo que se demuestra que no tienen legitimación y donde deciden hasta los menores de edad y sus mascotas.

El gobierno ha denominado a estas figuras políticas creadas, como las herramientas del llamado “protagonismo social democrático”, partiendo de la falsa afirmación de que la Democracia Representativa de las figuras políticas de las Alcaldías, al igual que las Gobernaciones, han fracasado, pretendiendo desmantelar y sustituirlos por nuevas figuras, en las llamadas “Asambleas de Ciudadanos” que son pequeños grupos, en los cuales se permite la participación de jóvenes adolescentes de quince años lo cual viola la Constitución y las Ley, ya que no tienen la capacidad o mayoría de edad para discernir y tener capacidad civil, jurídica para decidir y disponer. Estas figuras son presentadas como “herramientas coadyuvantes y de cogestión en los servicios públicos críticos”, especialmente, en las barriadas densamente populares.

Es importante señalar que está figuras jurídicas de poder regional importadas, ya en el año 2007, fueron rechazadas en la presentación de la Constitución socialista de diciembre del año 2007, que la sociedad venezolana rechazó, pero que a partir de ese rechazo no aceptado oficialmente, el gobierno ha venido legislativamente “aprobando” la Constitución rechazada en “gotas, ” a través de leyes, decretos obviamente inconstitucionales.

Ahora pretenden presentarlas de nuevo en la llamada “Reforma Constitucional”.

De manera indubitable, este es el verdadero trasfondo político de la Reforma Constitucional y de los llamados Consejos Comunales, las Comunas, el Estado Comunal, los Jefes de Calle, los Protectores y otras figuras no establecidas, para desmantelar las figuras jurídico políticas establecidas constitucionalmente.

He aquí la verdadera esencia e importancia de participar y conservar los espacios del poder político regional, en todo y cada uno de los Estados y Municipios del país.

El segundo fundamento de importancia en no abandonar los espacios de poderes regionales, participando, estriba en un elemento meramente electoral y se sustenta en lo siguiente: Ningún líder, activista político o representante social tiene por sí solo la capacidad absoluta para solucionar los problemas locales o comunitarios.

Este siempre necesitará la alianza, el apoyo político, el apoyo comercial, privado, religioso, vecinal, en forma discreta, donde el líder sea quien fuere,se destacará por su iniciativa, carisma, ética y perseverancia en la solución de problemas.

De manera, que la herramienta electoral de la alianza local, es un elemento natural de convivencia y coexistencia, en los espacios geográficos regionales.

Las alianzas comunitaria, en los espacios regionales están basadas esencialmente en una especie de “Quid Pro Quo” cuya traducción aproximada quiere decir, “dame apoyo y te doy apoyo”.

Esa es la esencia natural que predomina y de alguna manera blinda las alianzas regionales, donde el activista político líder político o vocero social, recibe apoyo discreto, hasta de los propios adversarios políticos que también quieren ser electos, bajo la aplicación del principio o método del “Quid Pro Quo”.

De manera, que la naturaleza política electoral, en los espacios regionales, es muy diferente a la naturaleza política electoral del Poder Nacional, porque en este último, privan los apoyos basados en intereses políticos, que están nucleados e identificados políticamente con el candidato del Poder Nacional, a través de alianzas, en forma pública y notoria, mientras que en los espacios regionales, esta alianza se mantiene en forma natural mutua y bilateral como una forma obligada de

convivencia y coexistencia política regional, en forma discreta y bajo la herramienta del “Quid Pro Quo” alianzas las cuales son respetadas hasta por los Árbitros Electorales más corruptos y parcializados, ya que estas alianzas funcionan y se construyen bajo ese mutuo beneficio electoral y principio de aceptación natural del activista político o líder social.

Por medio de las alianzas, dos lideres adversos políticamente pueden ser electos en un proceso electoral regional, mientras que en las alianzas del Poder Nacional solo un líder es elegido.

Los espacios regionales del poder político, no pueden abandonarse, argumentando fundamentos basados en un Árbitro Electoral, ya que naturaleza política de los cargos de elección popular regional, son diferentes y comportan otras características y otros factores, como la elección de una multiplicidad de liderazgos naturales, en cada espacio geográfico y poblacional regional. Como observamos, las elecciones presidenciales es una elección unilateral nacional del Poder Nacional, mientras que las elecciones regionales son elecciones de múltiples liderazgos políticos en el Poder Regional de los Estados los cuales no pueden abandonarse mediante la no participación, ya que ello implicará la perdida de los espacios políticos jurídicos regionales de base, cuya importancia, aquí se ha destacado como primaria y esencial, no solo para la soluciones de las infraestructuras críticas básicas de servicios regionales, sino para una dinámica de base social y política, para la defensa de la Democracia Representativa, y de todas las figuras políticas jurídicas establecidas en la Constitución.

Los hechos sociales y políticos, como resultados de la no participación o abstención electoral, fueron observados el año 2005, donde el gobierno pudo configurar fácilmente una mayoría calificada en la Asamblea Nacional, que le permitió la remoción y nombramiento de todos los miembros del Poder Público Nacional, electos por elecciones de “segundo grado” como el TSJ, la Contraloría la Fiscalía el Consejo Nacional Electoral, la Procuraduría,etc. etc.

De manera, que estos hechos son un “espejo político futuro” que se puede esperar con la no participación.

Es comprensible política, personal y psicológicamente, que la líder político haya sido impactada profundamente, por los hechos acaecidos después en las elecciones del pasado 28 de julio, donde el candidato propuesto obtuvo una arrolladora victoria, a pesar de todos los obstáculos puestos en su contra. Sin embargo, el hecho más impactante y frustrante, ha sido la imposibilidad de qué el Presidente Electo, no pudo tomar formal y materialmente la toma del del Poder Político, debido a los obstáculos políticos e intimidación a todo su entorno de campaña, obligando a la líder política a refugiarse en la clandestinidad de manera solitaria, ya que corría riesgo su vida.

En esta clandestinidad la líder político, en forma solitaria, no recibió apoyo de la mayoría de los líderes políticos de la plataforma de la oposición, salvo algunas excepciones, ya que la mayoría de lideres opositores se sumió en un “silencio atronador”, impidiendo cohesionar, visibilizar y articular una unidad política y social que la sociedad esperaba ansiosamente. Estos hechos como el fracaso del Juramento anunciado, el silencio mayoritario opositor, al lado de las persecuciones políticas han resultado negativos para una articulación internacional, en la comunidad europea, en Washington y otros países, donde no se logró un apoyo político y diplomático al Presidente Electo, evidenciándose un fracaso político y diplomático a nivel internacional.

Muchos analistas políticos al igual que el suscrito, creen que el efecto del Presidente Interino, todavía gravita negativamente a nivel internacional, ya que dejó una estela, no sólo de falta de determinación, sino también de corrupción, resultando su “interinato” un gran fracaso político vergonzoso a nivel nacional e internacional.

Esta secuencias de hechos, a mi juicio, han impedido a la líder político, tener una visión serena, objetiva y real, sobre la importancia de la participación electoral en el Poder Regional, así como también, estos hechos al lado de actuar clandestinamente, le han impedido, poder analizar y entrar en detalles sobre la importancia de preservar los espacios políticos regionales del Poder Regional, impidiéndole ver los costos, sacrificios y beneficios que derivan de los liderazgos regionales, aún con la existencia de un Árbitro Electoral parcializado, por las razones ya aquí expresadas, sobre la naturaleza electoral de cada poder, tanto el Poder Nacional como el Poder Regional.

Con la no participación electoral, no sólo se perderían los espacios geográficos de poder político comunitario, sino que se haría difícil una concientización y movilización de la opinión pública nacional, para impedir la pretendida Reforma Constitucional y evitar repetir los errores políticos del pasado, evitando que se construya una mayoría calificada en la Asamblea Nacional como pasó el 2005, momento aprovechado para que este cuerpo Legislativo delegara sus funciones legislativas, para construir una aplanadora, no solo legal y política, sino la aprobación de una inflación de leyes inconstitucionales, como las figuras políticas importadas del poder regional y nacional y construir así el esperado Estado Comunal y no un Estado de Derecho regido por leyes y por principios democráticos.

El suscrito no tiene el monopolio absoluto de la verdad. Su análisis e hipótesis se basan en los hecho políticos ocurridos tanto a nivel nacional como internacional analiza ambas participaciones, dejando un espacio para la reflexión e interpretación en ambas opciones.

Análisis político y jurídico de las figuras del poder regional y nacional en términos de su elección, funcionamiento y sus fines, elaborado por Óscar Ceballos Abogado UCV Politólogo MD Especialización en Administración Pública. Ohio University Athens Ohio. Ex Inspector de Tribunales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *