
El Presidente de Estados Unidos envió una carta al gobierno de Irán para convencerlos de la necesidad de una negociación o diálogo sobre la no construcción de armas atómicas por Irán. El Presidente Donald Trump ha sido influenciado por el Primer Ministro de Israel, para que impida a Irán la elaboración de bombas atómicas, debido a su creciente producción de uranio.
En el primer gobierno de Donald Trump, éste renunció al compromiso que el anterior Presidente de Estados Unidos había logrado con Irán, sobre la producción de uranio enriquecido, compromiso que se celebró junto con China, Rusia, Francia, El Reino Unido, Estados Unidos, estos cinco países son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, Alemania y la Comunidad Europea también firmaron el compromiso. En este compromiso se había acordado levantar la sanciones económicas diplomáticas y políticas contra Irán, pero luego fueron reimpuestas por Estados Unidos.
A raíz del reciente conflicto Israelí Palestino y con la llegada del segundo gobierno de Donald Trump. El Presidente Trump bajo la presión de Israel, que es su Proxy en el Medio Oriente, intenta en su segundo periodo, llegar a un acuerdo con Irán a cómo de lugar, amenazando con una posible acción militar en caso de no llegarse a un acuerdo con Irán. Sin embargo, la idea de una acción militar de los Estados Unidos apoyado por Israel no es una alternativa fácil de realizar, a pesar del poder militar de Estados Unidos. Existen potencias mundiales militares como la de China y Rusia que ya habían firmado este compromiso las cuales no sólo se opondrán políticamente, sino que ambos tienen intereses geopolíticos, económicos y militares, como para abandonar a un Proxy, como lo es Irán, lo que escalaría hacia una situación política y militar de consecuencias impredecibles.
La posibilidad de un acuerdo según los términos de Estados Unidos no es una tarea fácil, ya que para el Estado de Irán la tenencia de una bomba atómica es una cuestión existencial y de influencia tanto regional como mundial. Además, China y Rusia apoyarán a Irán política y militarmente, en caso de producirse una intervención bélica por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La puerta de entrada al Medio Oriente de China y Rusia fundamentalmente es a través de Irán como potencia regional emergente.
Irán sabe que su existencia como Estado y su seguridad total, dependen del poderío convencional y nuclear que puedan poseer. Además, Irán no quiere perder su rango como potencia regional emergente en el Medio Oriente.
El suscrito cree que probablemente Irán firmará un acuerdo o compromiso, pero que no lo cumplirá pues insistirá secretamente en obtener armas nucleares como un factor existencial en el Medio Oriente. El suscrito cree que una situación parecida a Corea del Norte se desarrollará en Irán, es decir que tarde o temprano Irán tendrá armas nucleares y que el futuro regional en el Medio Oriente será un precario equilibrio nuclear, tanto de Irán como de Israel el cual manejarán las grandes potencias de China, Rusia y Estados Unidos.
Ni China y Rusia estarán dispuestos a intercambiar “zonas de influencias” en otras partes del mundo, sacrificando a Irán pues esta es una potencia regional emergente casi consolidada la cual es esencial política, económica y militarmente para China y Rusia.
El suscrito cree que el Presidente Donald Trump está equivocado y que no le funcionarán sus amenazas militares contra Irán ni tampoco un intercambio de “zonas de influencia” en el mundo por Irán. Además, un ataque convencional o nuclear en contra de Irán traerá la inmediata solidaridad de todos los países árabes identificados más religiosamente que por la política.
Análisis geopolítico del Medio Oriente elaborado por Óscar Ceballos. Abogado UCV. Politólogo MD. Especialización en Administración Pública Ohio University. Athens Ohio. Ex Inspector de Tribunales