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*** Al cierre de su gira europea, la líder democrática propone ratificar el mandato del 28 de julio en un proceso electoral limpio y exige transparencia total sobre las cuentas del Estado ante organismos multilaterales

LISBOA, Portugal (Redacción) – En el cierre de una gira de diez días por las principales capitales de Europa, María Corina Machado, líder del movimiento democrático venezolano, envió un mensaje contundente de cara a la nueva etapa política que atraviesa el país. En una entrevista exclusiva con la periodista Goizeder Azúa, Machado aseguró que la transición hacia la democracia es un proceso irreversible que requiere, como paso inmediato, la definición de un cronograma electoral transparente y la renovación total del árbitro electoral.
Paso hacia la confianza, un nuevo CNE
Machado fue enfática al señalar que cualquier proceso electoral futuro debe partir de la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE). Según la líder opositora, este organismo debe estar integrado por ciudadanos independientes, sin vínculos partidistas, que devuelvan la credibilidad al voto.
«El sistema electoral en Venezuela está absolutamente corrupto y filtrado. Logramos desmontar el fraude del 28 de julio y detectamos todas las fallas», afirmó Machado. Asimismo, denunció que actualmente casi cuatro de cada diez venezolanos permanecen excluidos del Registro Electoral, una situación que calificó como una violación sistemática al derecho de soberanía popular.
Ratificación del mandato y transición pacífica
Al ser consultada sobre por qué proponer nuevas elecciones en lugar de centrarse exclusivamente en el mandato del pasado 28 de julio, Machado explicó que esa fecha fue la prueba definitiva de la ilegitimidad de la estructura de poder actual.
«Estamos dispuestos a ratificar ese mandato en una nueva elección que tenga un cronograma definido a la mayor brevedad. Esto generará la tranquilidad necesaria para los actores internos y para quienes desean invertir en la reconstrucción del país», explicó. Para la líder, la claridad en las fechas y los términos de la transición es la única garantía de paz y estabilidad.

Transparencia financiera y auditoría internacional
Uno de los puntos más novedosos de su discurso fue la exigencia de transparencia en las cuentas públicas. Machado celebró que organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial estén exigiendo información técnica al Estado venezolano.
«Queremos saber qué hay en las bóvedas del Banco Central, dónde está el oro y cuáles son las cifras reales de nuestra deuda. Esta opacidad fue una decisión deliberada para evitar el control internacional», señaló. Machado adelantó que su equipo ya trabaja en planes de reestructuración de la deuda y en la reinserción de Venezuela en el sistema financiero mundial desde el primer día de la transición.
El factor emocional y el retorno a Venezuela
Con raíces familiares en Portugal, Machado aprovechó su estancia en Lisboa para enviar un mensaje a la comunidad luso-venezolana, instándolos a «preparar las maletas» para el retorno. Destacó que el espíritu de resistencia sigue intacto, mencionando que incluso los presos políticos recientemente liberados se comunican con ella para pedir instrucciones de trabajo inmediato.
«Venezuela es otra a partir del 3 de enero. La represión está siendo obligada a retroceder ante un país que ha decidido hacer valer su voluntad», afirmó. Sobre su seguridad y la posibilidad de volver a la clandestinidad, fue tajante: «Es el momento de avanzar, de vernos y de recorrer Venezuela a la luz del sol».

Claves de la gira
Reconocimiento: Encuentros de alto nivel en Francia, Países Bajos, Italia, España y Portugal confirmaron una alineación sólida entre líderes europeos sobre la crisis venezolana.
Justicia, no venganza: Machado reiteró que el proceso de transición se basará en la reparación a las víctimas y la no repetición de los abusos a los derechos humanos.
Aliados estratégicos: Reafirmó el papel de Estados Unidos como principal aliado, destacando la importancia de mantener la presión internacional para desmantelar el aparato represivo.
La líder venezolana partió hacia Washington D.C. para continuar las gestiones diplomáticas, dejando en Europa una narrativa clara: el futuro de Venezuela no se negocia con maquillaje político, sino con una transición institucional profunda.
Video: Goizeder Azúa · esgoi
