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***Un llenazo total en el colegio de Ingenieros reunió a la fuerza trabajadora con líderes sindicales, políticos y académicos para trazar una hoja de ruta contra el modelo que vulnera sistemáticamente a quienes sostienen la economía nacional

Ciudad Guayana (Redacción) – El auditorio del Colegio de Ingenieros fue escenario este sábado de un encuentro con trabajadores siderúrgicos, del sector público, pensionados y jubilados que, más que un foro convencional, representó una sinergia de fuerzas que desafía el letargo laboral forzado por la opresión del gobierno actual y la crisis económica del país. En un ambiente donde el calor y la humedad resultaban consistentes con el ánimo expectante de los asistentes, la convocatoria unió a los sectores que han sido el motor histórico de la región Guayana. El evento se consolidó no como un ejercicio nostálgico, sino como una radiografía descarnada del presente y una hoja de ruta para las organizaciones civiles, marcando el terreno donde la lucha laboral se funde con una causa radical por la libertad, la democracia y la refundación de la república.
En el presídium, las figuras de la lucha social y política marcaron el pulso del encuentro con la presencia de José Gregorio Afonzo, presidente de la APUCV, el experimentado líder sindical Alfredo Ramos y el histórico dirigente guayanés y exgobernador del estado Bolívar, Andrés Velásquez. Como invitada central y foco de todas las miradas, la catedrática Corina Yoris, individuo de número de la Academia de la Lengua, trajo consigo la rigurosidad de la academia y la cercanía de quien ha sido testigo de la migración de sus propios alumnos.

El recibimiento y la apertura del encuentro en representación de los trabajadores de Guayana corrieron a cargo de un grupo de líderes gremiales entre los que destacaron el exsindicalista jubilado y representante de la Intersectorial de Trabajadores de Guayana Etilito García, la representante del Colegio de Enfermeras Maritza Moreno, el secretario general de Sutrabriqueteros Isnaldo Rodríguez, la trabajadora ferrominera y representante de la Plataforma Ciudadana por Venezuela Tania Rodríguez, el presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Nacional Experimental de Guayana Raúl Brito, el trabajador de Sidor y representante de Unidad en la Coincidencia César Soto y el trabajador de Alcasa y dirigente laboral del sector aluminio Luis Medina.

Corina Yoris: La filosofía del trabajo ante el modelo de la precariedad
La intervención de la doctora Corina Yoris trajo consigo el rigor académico necesario para desarmar la narrativa oficial. La filósofa planteó que la crisis laboral en Venezuela no es solo una cuestión de números o inflación, sino una ruptura con la ética del esfuerzo. Al citar la metáfora de Miguel Ángel, Yoris recordó a los presentes que el trabajo digno es la herramienta con la que el ser humano libera su potencial.
«Extiendan sus manos por un momento, véanse las manos… En ellas hay algo más que el potencial de labores cotidianas; son las herramientas con las que transforman la naturaleza», expreso Yori en un ejercicio inusual a la audiencia.

Su discurso fue un golpe directo a las políticas de bonificación, a las que calificó como una burla a la dignidad humana. En su análisis, el trabajo debe ser un proceso interdependiente de creación; al romper este equilibrio, el sistema ha condenado al trabajador a la miseria. «No podemos hablar de la nobleza del trabajo mientras ignoramos la realidad de un salario que se ha vuelto una burla y una condena a la miseria… Sin salario real no hay país», exclamó ferviente bajo los aplausos de los trabajadores.
Yoris no solo diagnosticó la tragedia —la migración de los jóvenes, el abandono de las aulas—, sino que llamó a la resiliencia como una forma de resistencia civil, instando a los trabajadores de Guayana a no aceptar la condición de mercancía que el régimen intenta imponerles.
José Gregorio Alfonzo: La academia en la encrucijada del despojo

El presidente de la APUCV, José Gregorio Alfonzo, aportó una visión crítica sobre el colapso del sistema universitario, que es, en esencia, la destrucción del capital humano del país. Alfonzo desglosó cómo los salarios, que apenas cubren una fracción de lo que cuesta un café, han convertido el mérito académico en un estorbo para el esquema de poder.
«Cuando no hay salario, no hay contratos colectivos, tampoco hay beneficios. Nos impusieron un sistema de bonificación criminal que destruyo el poder adquisitivo familiar del trabajador», Expreso Alfonzo.
El dirigente profundizó en la desconexión total entre quienes gobiernan y la realidad del ciudadano. Señaló que mientras un profesor con años de trayectoria y doctorado vive bajo el umbral de la indigencia, los estudiantes pierden cualquier sentido de prosecución. Su denuncia fue clara: la precariedad salarial es un mecanismo de control social. Para Alfonzo, la universidad no es un ente aislado; es el cerebro de una nación que, al ser asfixiado económicamente, paraliza el progreso. Su llamado fue a entender que la lucha docente es, antes que nada, la lucha por el derecho a un futuro en el propio territorio.
Alfredo Ramos: La memoria como estrategia para el rescate democrático

El exalcalde de Barquisimeto y dirigente sindical de la CANTV, Alfredo Ramos, con la autoridad de quien ha recorrido los portones de muchas empresas y ha liderado marchas históricas, centró su análisis en la necesidad de recuperar el papel del movimiento sindical. El exalcalde recordó que Guayana es tierra de conquistas; aquí se logró la jornada laboral justa, el Cestaticket y la protección del pensionado.
Ramos fue enfático al señalar que el movimiento sindical actual ha sido suplantado en muchos casos por estructuras corruptas que actúan como apéndices del oficialismo. Sin embargo, su mensaje fue de esperanza operativa para recuperar el poder adquisitivo, donde es imperativo primero rescatar la democracia.
«No hay reivindicación posible sin elecciones presidenciales libres, y el movimiento obrero tiene la responsabilidad histórica de encabezar esta demanda, entendiendo que cada protesta por mejores condiciones es, en el fondo, una protesta contra el sistema de opresión que ha secuestrado los poderes públicos», Cerro su discurso con aplausos.
Andrés Velásquez: Alerta máxima ante la pretensión de reforma laboral

El exgobernador y líder referencial del movimiento sindical de Guayana, Andrés Velásquez, cerró la jornada con una denuncia estratégica que resonó con fuerza entre los asistentes. El dirigente alertó sobre los planes del gobierno de impulsar una reforma a la Ley Orgánica del Trabajo, una maniobra que, según su análisis, no busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores, sino adecuar el marco jurídico a la estructura de neoesclavitud que el chavismo ha intentado normalizar durante los últimos 27 años.
Velásquez fue enfático al señalar que una iniciativa de esta naturaleza carece de cualquier validez ética o jurídica en el contexto actual. Al dirigirse a la audiencia, afirmó contundentemente que cualquier reforma en un país con una anomia gubernamental y sin separación de poderes es un fraude. Con la autoridad que le otorga su vasta experiencia en los portones de Sidor, el exgobernador logró conectar con el auditorio al advertir que esta campaña, desplegada por el nuevo chavismo de los hermanos Rodríguez, pretende legalizar la supresión de beneficios que ya han sido vulnerados sistemáticamente durante décadas.
El dirigente bolivarense reconoció que, en condiciones normales, las leyes laborales podrían requerir actualizaciones, pero insistió en que el momento político impide cualquier avance en ese sentido. Señaló que Venezuela se encuentra en una anomia gubernamental donde el actual ejecutivo carece de la mínima legalidad, derivada de un gobierno írrito que desconoce el triunfo electoral de Edmundo González Urrutia. Esta parálisis institucional se agrava con la falta de separación de poderes públicos, los cuales actúan como meros apéndices de una cúpula en funciones que, aunque cambie de nombres o rostros, mantiene la misma política de asfixia contra el trabajador venezolano.
La crítica de Velásquez se extendió hacia la estructura sindical actual, denunciando que la persecución e ilegalización de la actividad gremial ha sido suplantada por estructuras oficialistas disfrazadas de sindicatos. Ante este escenario, el dirigente aseveró que hay una mafia sindicalera corrupta que se plegó a la dictadura, convirtiéndose en instrumentos del régimen y unos empresarios vividores del erario público. Todos asociados tratando de imponer un modelo de neoesclavitud, ese modelo aún persiste, por tal razón, la lucha de los trabajadores está atada a la lucha por la libertad y la democracia.

En virtud de esta realidad, la propuesta de Velásquez es negarse a cualquier revisión normativa hasta que el país recupere el Estado de Derecho. El exgobernador llamó a enfocar los esfuerzos en lograr elecciones limpias donde la nación sea regida por quien quiera la mayoría del pueblo, y no por una cúpula vinculada a una estructura política delictiva. Para ilustrar los mecanismos represivos que enfrenta la dirigencia, recordó que tanto él como Alfredo Ramos fueron injustamente retenidos en Maiquetía al intentar viajar a Guayana, una táctica de hostigamiento que se aplica a numerosos líderes y ciudadanos en todo el país.
El cierre de su intervención fue un llamado a la unidad para rescatar el bastión sindical que Guayana siempre ha representado. Velásquez subrayó que es necesario promover el respeto absoluto por las organizaciones laborales y la restitución de las garantías fundamentales. Finalmente, advirtió que la represión estatal es apenas una muestra del miedo que siente el sistema ante una clase obrera que, pese a las adversidades, comienza a reconocer su propia fuerza y el poder real de su mayoría para transformar el futuro de Venezuela.
