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***Con un doblete del capitán, que falló un penal y luego se convirtió en el máximo goleador histórico de los Mundiales, la Selección venció 2-0 a Austria y selló su clasificación a los 16avos de final

Dallas (Redacción) – La resiliencia y la grandeza volvieron a vestirse con la camiseta número 10. En una tarde que comenzó con tintes de drama y terminó en una fiesta histórica, la Selección Argentina venció por 2-0 a Austria en el Dallas Stadium por la segunda fecha del Grupo J. Con este resultado, el equipo de Lionel Scaloni aseguró su boleto a los 16avos. de final del Mundial 2026, impulsado por un inoxidable Lionel Messi que, a sus casi 39 años, no solo liquidó el pleito, sino que rompió un récord que parecía inalcanzable.
Del penal errado al drama en Dallas
El partido arrancó a pura adrenalina. Apenas a los 3 minutos de juego, Messi abrió la pelota hacia la izquierda para la proyección de Enzo Fernández, quien metió un pase punzante al área. Lautaro Martínez controló y cayó derribado ante la marca de dos defensores austríacos. Tras el llamado del VAR y la revisión en pantalla, el árbitro egipcio Amin Mohamed sancionó el penal.
La mesa estaba servida, pero el fútbol tiene giros inesperados. Tras las palabras del arquero Alexander Schlager para intentar desestabilizarlo, Leo ejecutó un zurdazo cruzado que se abrió de más y se fue desviado. El lamento argentino contrastó con la euforia de la marea austríaca detrás del arco, que celebraba el fallo como un campeonato.
El impacto anímico se sintió. Durante los minutos posteriores, el conjunto europeo dirigido por Ralf Rangnick se adueñó de la posesión y acechó el área de Emiliano «Dibu» Martínez. Fueron momentos de pura resistencia para la Albiceleste, donde el mediocampo compuesto por Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y Thiago Almada no lograba hacer pie ni gravitar en el juego.
La reacción del campeón y el récord histórico
Sin embargo, Argentina sabe sufrir. A los 18 minutos, Messi avisó tras una habilitación de Lautaro Martínez, obligando a David Alaba a salvar con lo justo. Poco después, a los 31, el propio capitán generó una nueva chance que el central del Real Madrid volvió a despejar en la línea.
El crecimiento de Enzo Fernández en la distribución fue clave para que el campeón del mundo recuperara la paciencia, durmiera el ritmo asfixiante de los austríacos y tomara las riendas del encuentro.
La recompensa llegó a los 38 minutos con una obra de arte colectiva. Messi inició la jugada abriendo el balón y picando al área. Almada descargó para Facundo Medina por la izquierda, el lateral lanzó un centro atrás perfecto y el propio Almada, con una lucidez genial, la dejó pasar entre sus piernas. Por detrás apareció el ’10’, quien a la carrera metió un zurdazo inapelable para firmar el 1-0.
Con este tanto, Lionel Messi alcanzó los 17 goles en Copas del Mundo, superando al alemán Miroslav Klose para convertirse en el máximo goleador histórico de los Mundiales.
El gol desató el desahogo contenido y trajo la paz. El primer tiempo se diluyó entre el toqueteo característico de la Scaloneta y el «Muchachos» bajando con fuerza desde las tribunas del Dallas Stadium.

El sello final del astro argentino
En el complemento, Austria intentó adelantar líneas, pero la solidez defensiva argentina y el desgaste físico le pasaron factura a los europeos. Scaloni movió el banco para refrescar las piernas del equipo y mantener el control del mediocampo.
Cuando el partido ya moría y Austria buscaba con más orgullo que ideas el gol del empate, apareció nuevamente la magia del capitán. En el tiempo de descuento, Messi aprovechó los espacios en la zaga rival, frotó la lámpara y selló el 2-0 definitivo con una definición magistral, desatando la locura de los miles de fanáticos argentinos presentes en Estados Unidos.
Con puntaje ideal, Argentina ya piensa en la fase de eliminación directa. El sueño del bicampeonato sigue marchando a paso firme, guiado por un Messi que no se cansa de devorarse la historia del fútbol.
