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EL MENÚ DE LA* *DEMOCRACIA* *VENEZOLANA LO ELABORAN MCM Y DONALD TRUMP
Lic Luis M Navarro D -CNP 5579.
El análisis de la situación actual en Venezuela, tras la intervención militar estadounidense del 3 de enero de 2026 (conocida como la Operación Lanza del Sur), con la extracción de Nicolás Maduro y su encarcelamiento en Nueva York, acusado de diversos delitos que van desde narcotráfico a crímenes de lesa humanidad, revela una compleja interacción que van de la fuerza unilateral empleada por Estados Unidos a la ineficacia e inutilidad de organismos multilaterales como la ONU y la OEA..
¿Tales instituciones representan alguna utilidad o eficacia, frente a los objetivos de democratización y libertad planteados por la oposición liderada por María Corina Machado?
Se veía venir desde hace meses que frente a la inacción de las instituciones hemisférica y mundial, que quien tomaria el toro por los cachos sería Donald Trump, respaldado por su innegable poderosa fuerza militar.
El impacto de la intervención de Trump y la quirúrgica captura de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos ha sido tan demoledor que ha alterado drásticamente el tablero geopolítico de la región.
Mientras el gobierno de Trump justifica la acción bajo la premisa de la lucha contra el narcotráfico y la «transición segura», la realidad política muestra dos caras.
Una de ellas es que la eficacia operativa de Trump y sus Delta Force, y su intervención en Venezuela, logró lo que años de diplomacia no pudieron (y creo que jamás lo lograrían): la salida física de Maduro y lo que se conoce hasta ahora como el inicio de la liberación de cientos de presos políticos (como se ha visto desde el 8 de enero). Con mucha opacidad por parte de la dictadura pero por algo se comienza.
Otra de las facetas no ocultas de la luna en el tablero de la geopolítica, es que al quedar Delcy Rodríguez como figura al mando bajo presión de Washington, existe una tensa calma. María Corina Machado ha señalado que, aunque la fuerza fue necesaria para romper el costo de permanencia del régimen, el país necesita legitimidad democrática, no solo un cambio de mando.
A estas alturas y conocidos los papeles de mirones de palos de los organismos multilaterales mencionados anteriormente, la pregunta de rigor que cabe es si ¿Son útiles la ONU y la OEA en este nuevo escenario?
El papel de estos organismos ha sido históricamente lento, pero en el contexto actual su utilidad se redefine:
La ONU (Organización de las Naciones Unidas)
Para la Libertad y Derechos Humanos es fundamental en su accionar. La Misión de Determinación de Hechos (cuyo mandato se extiende hasta este septiembre de 2026) es el único ente con la autoridad técnica para documentar las violaciones y garantizar que las liberaciones de presos políticos sean totales y no «puertas giratorias».
Sin embargo, la ONU tiene sobre sus espaldas ciertas limitaciones, producto de su condena a la intervención unilateral por violar el derecho internacional.
Esto crea una fricción llena de escamas, mientras la ONU protege la soberanía legal, la oposición percibe que esa misma soberanía fue la que protegió a Maduro durante años. Su utilidad real hoy reside en la asistencia humanitaria y la observación técnica de un posible nuevo proceso electoral.
Por siempre, la mal interpretada apelación a la soberanía de países y pueblos ha sido el escudo protector de cuanto dictador se asome y adueñe de una Nación, lo que les ha dado patente de corso para ejecutar cualquier clases de desmanes y crímenes, muchos de ellos, al final, quedan impines, tras la capa protectora de la soberanía que proteje en esencia es al soberano delincuente, dictador y usurpador de la voluntad popular.
Entre tanto tenemos a la OEA (Organización de los Estados Americanos), cuyo papel en pro del rescate de la democracia, bajo la égida de la Carta Democrática Interamericana, es el foro natural para legitimar una transición.
Sin embargo, su relevancia ha disminuido debido a la falta de consenso entre los países miembros y su incapacidad para ejecutar acciones vinculantes. Lo que la ha convertido especialista en suministrarle vitaminas a cadáveres democráticos que yacen en la mazmorras y morgues dictatoriales en el hemisferio: Cuba, Nicaragua y Venezuela (en vías de resucitar). Todo queda manifiesto de «preocupación y severas condenas» retóricas.
Su utilidad actual y función principal en este nuevo escenario, la veo, es en el de servir de contrapeso regional para evitar que Venezuela pase de una dictadura a un protectorado estadounidense, presionando para que el liderazgo civil (encabezado por María Corina Machado) asuma el control real del proceso de transición.
La visión de María Corina Machado, la líder opositora indiscutible de Venezuela y Premio Nobel de la Paz, resulta fundamental en este nuevo barajeo de la política y estrategias nacional y regional.
MCM ha mantenido una postura de «realismo político». En sus recientes reuniones en Washington (enero de 2026), ha enfatizado en lograr:
A) Reconocimiento del apoyo de Trump cuando María Corina Machado validó que la «amenaza real» de fuerza fue el catalizador para lograr la apertura que nos llevará al cambio definitivo en Venezuela..
B) El protagonismo de una transición civil cuando insiste en que la administración provisional debe entregar el poder a las fuerzas democráticas que poseen la legitimidad del voto popular.
C) Sin dejar de señalar la desconfianza en la burocracia internacional, Machado señala que el actuar y los resultados obtenidos por los organismos multilaterales, han sido «insuficientes» por sí solos; sólo son útiles si acompañan una estrategia de fuerza y presión interna.
Por lo que estimo, a manera de sentencia, que la utilidad de la ONU y la OEA hoy no es «rescatar» la democracia por sí mismas, sino institucionalizar el vacío de poder dejado por la intervención militar para evitar un conflicto civil prolongado.
En ese escenario servido, tipo buffet, en los grandes mesones en donde los burócratas de la OEA y la ONU se atragantan con discursos futiles e inoperantes, quienes en verdad elaboran el menú que se ha de servir a los comensales democráticos venezolanos son María Corina Machado y Dona Trump
