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***Un penal en el último suspiro permite al conjunto de Hansi Flick salvar un empate 1-1 ante el Newcastle en la ida de los octavos de final

Newcastle, Reino Unidos (Redacción) – En una noche que parecía destinada a la frustración para el conjunto azulgrana, el joven maravilla Lamine Yamal se vistió de superhéroe para evitar la caída del FC Barcelona ante el Newcastle United. En un duelo de alta intensidad física y pocas concesiones, el empate 1-1 deja la eliminatoria abierta para la resolución en territorio catalán.
Un desenlace de infarto
El encuentro en St. James’ Park se mantuvo bloqueado durante casi 90 minutos. El planteamiento táctico de Hansi Flick chocó constantemente con la solidez defensiva de las «Urracas», que supieron contener el flujo ofensivo culé. La tensión estalló en el minuto 86, cuando Harvey Barnes logró romper el cero, desatando la euforia local y dejando al Barcelona al borde del abismo.
Sin embargo, la resiliencia del equipo español apareció en el tiempo de descuento. Una incursión de Dani Olmo en el área provocó una falta clara que el árbitro no dudó en señalar como pena máxima.
La sangre fría de la nueva estrella
Con la presión de todo un estadio en contra y el reloj agonizando, Lamine Yamal asumió la responsabilidad desde los once metros. El delantero cruzó un remate preciso que se coló pegado al poste, resultando inalcanzable para el guardameta local y sellando el 1-1 definitivo en la última jugada del partido.
Con este resultado, el Barcelona regresa a casa con una ventaja estratégica, confiando en que el factor campo sea decisivo para sellar su pase a los cuartos de final de la UEFA Champions League.
