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*** Arturo Vallee respalda el liderazgo de María Corina Machado para consolidar una salida democrática, negociar la liberación de presos políticos y frenar la emergencia humanitaria

Ciudad Guayana (Redacción) – La dirigencia del partido Fuerza Democrática Regional (FDR) en el estado Bolívar fijó una posición contundente ante la realidad política nacional. Arturo Vallee, secretario general regional de la organización, calificó el denominado «Manifiesto de Panama» como una herramienta clave de participación colectiva. Según el portavoz, este documento agrupa los esfuerzos de diversos factores políticos para alcanzar una gobernabilidad real en Venezuela.
El vocero estadal enfatizó que el manifiesto impulsa la urgencia de establecer un proceso de negociación directa con el régimen transitorio actual. Esta iniciativa busca construir una gestión consensuada entre los actores principales del movimiento opositor. El objetivo final es abrir camino hacia una salida electoral verdaderamente libre, pacífica y apegada a los principios democráticos.
Para FDR, la viabilidad de este proceso de transformación recae en la conducción y el liderazgo responsable de María Corina Machado. Vallee ratificó el reconocimiento a Machado en su condición de representante legítima de la oposición venezolana. La organización considera que su figura es indispensable para cohesionar los sectores sociales y facilitar acuerdos históricos de reconciliación nacional.
La propuesta política prioriza de forma inmediata la resolución de problemas sensibles que afectan directamente los derechos humanos en el país. El texto resalta la urgencia de concretar la libertad general de los presos políticos y otorgar garantías para el retorno de los exiliados. Asimismo, exige el desmantelamiento total de los aparatos represivos del Estado para normalizar el espacio civil interno.
En el ámbito internacional, el dirigente regional señaló la importancia de motorizar una política exterior estratégica, principalmente articulada con el gobierno de Washington. Esta alianza busca alinear los esfuerzos externos con las etapas internas de avance hacia la democratización. La combinación de presión internacional y organización interna se plantea como el motor definitivo para un cambio político real.
La base del plan opositor se concentra en sostener una negociación permanente y directa que ponga fin a casi tres décadas de crisis institucional. FDR Bolívar insiste en que la transición debe ser ordenada, pacífica y planificada, asegurando estabilidad para todos los sectores involucrados. Desde la región suroriental del país, la militancia ratificó su acompañamiento irrestricto a esta lucha sostenida por la libertad.
Por otra parte, Vallee denunció el agravamiento de la crisis social y económica, calificando la situación actual como una emergencia extrema insostenible. El dirigente advirtió que la inflación y el desabastecimiento aniquilan el derecho a una vida digna para las familias venezolanas. Ante este escenario de pobreza generalizada, hizo un llamado a la sensibilidad ciudadana para elevar la voz contra la crisis.
Finalmente, el secretario general de FDR Bolívar instó a priorizar la atención humanitaria simultáneamente con la reconstrucción institucional del país. La agenda económica propuesta por el liderazgo de María Corina Machado contempla frenar el desastre inflacionario y relanzar el aparato productivo nacional para generar un progreso colectivo duradero.
