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***Uno de los documentos más valiosos que posee el Archivo Histórico de Guayana, bajo mi criterio, es el Decreto del 27 de junio de 1870 del gobernador Juan Bautista Dalla Costa Soublette sobre Instrucción Pública, Gratuita y Obligatoria, el cual se adelantó incluso al presidente Antonio Guzmán Blanco.

Especial – Solinor Uvac/CNP 26.930– Entrar al Archivo Histórico de Guayana es realizar un viaje al corazón de nuestra identidad, un viaje que no sería posible sin la labor silente y apasionada de sus custodios. En esta entrega, conversamos con un hombre cuya trayectoria es testimonio vivo de superación y compromiso: quien ingresara en 1976 como mensajero, terminó convirtiéndose, a fuerza de curiosidad y estudio autodidacta, en un baluarte de la paleografía y la archivística regional. Con más de tres décadas de servicio, César García, nos relata cómo el contacto con documentos del siglo XIX y las proclamas del Libertador forjaron en él una vocación inquebrantable, dejándonos una lección sobre la importancia de preservar el papel para proteger la historia.
¿Podría contarnos cómo fue su ingreso formal al Archivo Histórico de Guayana y las funciones que desempeñó?
Ingresé formalmente en 1976, contratado como mensajero en el Instituto para el Rescate y Conservación del Patrimonio Histórico y Desarrollo Cultural del Estado Bolívar (Ircopahidec), que actualmente es la Coordinación del Archivo Histórico de Guayana. Allí tuve mi primer encuentro con documentos antiguos, rescatados por el entonces director encargado, José Eugenio Sánchez Negrón. Ese ambiente desarrolló en mí una pasión por la historia, su conservación y divulgación.
Me dieron la oportunidad de aprender paleografía y transcribir documentos para mejorar la experiencia de los usuarios, ya que parte de mis funciones incluía la atención al público. Posteriormente, me dediqué a impartir charlas y capacitación sobre archivística y acervos documentales. Así, logré consolidarme como un especialista autodidacta, ejerciendo esta labor con entrega, misión de servicio y amor.
¿Cuál ha sido el documento o colección más significativo que ha tenido en sus manos?
Nombrar uno solo sería mezquino con el resto. Uno de los más valiosos, bajo mi criterio, es el Decreto del 27 de junio de 1870 del gobernador Juan Bautista Dalla Costa Soublette sobre Instrucción Pública, Gratuita y Obligatoria, el cual se adelantó incluso al presidente Antonio Guzmán Blanco. También destacan las proclamas y cartas del Libertador Simón Bolívar a José Antonio Páez y los documentos de la Guerra Federal. Entre tanta riqueza documental que reposa en nuestro archivo, es difícil definir cuál tiene más valor.
¿Cuál considera que ha sido el mayor desafío técnico que ha enfrentado?
El desafío que más me cautivó fue la transcripción paleográfica. El fondo documental contiene textos del siglo XIX con trazos muy difíciles de leer. El proceso de extraer la materia, insertarla en una hoja de inventario y luego pasarla a una base de datos para hacerla legible —resguardando siempre la fidelidad de la información— fue, sin duda, uno de mis mayores retos.
¿Qué significa para usted la labor de un archivista?
Es una responsabilidad vital: el archivista debe rescatar, conservar, organizar y difundir el acervo documental. Debe ser un profesional preparado para garantizar el acceso a la información en todos sus aspectos. En el AHG atendemos a usuarios diversos —estudiantes, investigadores y lectores— a quienes debemos prestar un servicio eficaz y humano.
¿Cómo definiría la vocación archivística?
En mi caso, nació a través de la investigación. El contacto diario con los documentos antiguos forjó mi interés y curiosidad. Fue una experiencia hermosa tener en mis manos esos tesoros que nos trasladan a las épocas de lucha en nuestra patria y a otros acontecimientos que dieron forma a la sociedad que somos actualmente.
¿Cómo cree que su trabajo ha beneficiado a la comunidad de Guayana?
El beneficio es directo a través de programas de sensibilización y promoción de valores históricos que abarcan desde el nivel escolar hasta el universitario. Además, la divulgación constante mediante boletines permite llegar a comunidades físicas y virtuales. Es notable destacar que nuestros fondos documentales son consultados por investigadores de países como Alemania, Francia, Italia y España, quienes valoran la relevancia de nuestra historia en el contexto global.
¿Qué consejo les daría a los jóvenes profesionales que inician?
Les aconsejo mantener la responsabilidad y el amor que ha caracterizado esta labor durante décadas. Deben especializarse en todas las áreas, pues el archivista y el archivólogo son piezas fundamentales para el sustento de los acervos. Solo a través de la preparación podrán ser competitivos en el mundo actual.
¿Cuál considera que es el legado más importante que dejó en el Archivo?
Desde la creación del AHG en 1992 hasta mi jubilación en 2016, me dediqué con compromiso absoluto a mantener nuestro patrimonio documental. Considero que mi mejor legado fue la transmisión del conocimiento y la preservación física de los documentos para las generaciones presentes y futuras, garantizando que nuestra historia esté siempre disponible para todos.
Al final del día, la labor de un archivista no se mide en estantes o folios, sino en la eternidad que le otorga a la memoria de un pueblo. Con el orgullo del deber cumplido, nuestro entrevistado nos deja claro que, mientras exista alguien dispuesto a rescatar una carta o transcribir un decreto, la historia de Guayana seguirá viva para las generaciones por venir.

El amigo Cesar es un gran ejemplo vivo de superación,compromiso y de estudio autodidacta.Se debe tener mucho amor por su oficio para durar más de tres décadas en esa labor.Por lo demás es un hombre con una gran capacidad de trabajo,sencillo,recto y responsable.
Excelente saber que la historia de Guayana, aún sigue allí.. la memoria de un pueblo. Y que tenemos personas como Cesar García que aún guardan en el corazón nuestra historia.
Gracias por tu vocación investigativa y de servicio, César.
Creo que el espacio que contiene el material documental debería tener tu nombre y apellido: Sala de Custodia César García.
Y sería una forma de agradecimiento, a través de ti, a todos los archivistas que te precedieron, estuvieron contigo y continúan después de ti.
Un abrazo
Excelente labor , son pocas personas que trabajan con tanta dedicación
Excelente compartír patrio con una persona extraordinaria apasionada dé su labor y su experiencia dé alto valor para todos y todas que están en el Archivo. En el aniversario compartimos Archivo es historia, memoria, soberanía. Hoy más que nunca desde el día 3.de Enero día de quiebre, agresión, sé necesita fortalecer e ir a la fuente. Felicitaciones hermano por su aporté de alto nivel motivacional para toda la familia del Archivo Histórico. Felicitaciones A Solinor Uvac y su extraordinario equipo, siempre adelante nunca atrás. Venceremos
Saludos César, felicidades por tu labor cumplida, ahora te hago una pregunta, al comienzo dice que ingresaste en el año 1976 y al final dice 1992. En qué año real ingresaste?
Y bueno alegre por el deber cumplido y por tu trayectoria en el AHG.
Cesar García y Rosa granados fueron mis primeros contactos con el A.H.G. Con cesar desarrolle una gran amistad que se conserva, a el le debo aprendizajes valiosas de paleografía y transcripción que me ha permitido investigar y divulgar documentos de gran valor histórico de nuestra guaya de los siglos XIX y XX. Siempre le estaré agradecido por ese conocimiento que ha Sido pilar para ser el Cronista de está Ciudad..
Tuve 11 años trabajando con el en el archivo histórico de Guayana excelente ser humano , buen compañero de trabajo, abrazos mi cesar
Cesar García y Rosa Granados fueron mis primeros contactos con el A.H.G. Con César desarrollé una gran amistad que se conserva, a él le debo aprendizajes valiosas de paleografía y transcripción que me ha permitido investigar y divulgar documentos de gran valor histórico de nuestra guayana de los siglos XIX y XX. Siempre le estaré agradecido por ese conocimiento que ha sido de gran ayuda para servir como Cronista de está Ciudad..
Cesar García y Rosa Granados fueron mis primeros contactos con el A.H.G. Con César desarrollé una gran amistad que se conserva, a él le debo aprendizajes valiosos de paleografía y transcripción que me ha permitido investigar y divulgar documentos de gran valor histórico de nuestra Guayana de los siglos XIX y XX. Siempre le estaré agradecido por ese conocimiento que me ha sido de gran ayuda para desempeñar mi función como Cronista de está Ciudad..