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***»Líderes de la UCV, ULA y USB rechazan pactos de impunidad y exigen la liberación inmediata de los presos políticos como paso innegociable para la reconstrucción institucional de Venezuela.»

Caracas – El movimiento estudiantil venezolano ha retomado oficialmente la vanguardia política del país. Tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores hace poco más de un mes, los liderazgos de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la Universidad de Los Andes (ULA) y la Universidad Simón Bolívar (USB) anunciaron una hoja de ruta centrada en la redemocratización, la libertad de los presos políticos y el fin del tutelaje partidista.
Caminar sin miedo: Un nuevo liderazgo civil
Para los dirigentes, esta etapa no se define por el heroísmo ciego, sino por la organización colectiva frente al temor. Mario López, presidente de la FCU-ULA, destacó que las acciones recientes de Miguelángel Suárez y Rosa Cucunuba (UCV) han servido de catalizador nacional. López enfatizó que este nuevo protagonismo debe vivirse desde la cotidianidad: “Somos chamos que estudian, trabajan y hacen cola para el bus; no podemos normalizar lo inaceptable”.
La estrategia estudiantil ahora se enfoca en documentar abusos, articularse entre universidades y mantener la vocería en medios, entendiendo que la valentía no es la ausencia de miedo, sino la determinación de no abandonar el rol generacional que les corresponde.
Ni sectarismo ni impunidad

La postura del movimiento frente a la clase política tradicional es crítica y firme. Wilmary Venal, presidenta de la FCE-USB, advirtió que no permitirán que la transición sea empañada por el sectarismo o la «idolatría política». «Venezuela necesita instituciones, no cultos a la personalidad», sentenció, rechazando cualquier intento de los partidos de poner sus intereses por encima de las necesidades nacionales.
En la misma línea, el movimiento fue tajante respecto a la justicia. Aseguran que no aceptarán un cambio de «caras» que mantenga la lógica autoritaria ni pactos de impunidad que ignoren a las víctimas. Los tres objetivos prioritarios establecidos por el movimiento juvenil son; la Justicia y libertad plena para los presos políticos, la recuperación de instituciones con controles reales, la restitución de la autonomía universitaria y del rol de la juventud en la toma de decisiones.
Negociación por la dignidad humana
Miguelángel Suárez, presidente de la FCU-UCV, se mostró dispuesto a participar en cualquier espacio de discusión, siempre que se respete a la juventud como un actor político real y no como una herramienta de “instrumentalización” discursiva. Suárez afirmó que negociaría “sin pensarlo” la liberación de los detenidos, entendiendo la libertad como un valor innegociable de la dignidad humana.
Asimismo, alertó sobre el riesgo de que la sociedad desarrolle un “síndrome de Estocolmo” con figuras del sistema colapsado. Su propuesta apunta a una apertura política real donde se compita democráticamente sin criminalizar la disidencia.
Hacia el 12 de febrero: Un mensaje al país

El movimiento estudiantil ha fijado el 12 de febrero, Día de la Juventud, como el hito para presentar un mensaje nacional. En este evento, plantearán exigencias concretas junto a diversos sectores de la sociedad civil.
Finalmente, los líderes hicieron un llamado a los gremios y actores políticos que aún dudan: «El mayor capital del chavismo es el miedo», recalcó Suárez. El movimiento instó a la dirigencia opositora a estar a la altura del momento, unificarse en lo esencial y abandonar «peleas absurdas». «Cuando miremos atrás, cada quien tendrá que responderse con honestidad qué hizo mientras todo esto pasaba», concluyó López. Con información de El Nacional
