HOGAR | Cómo limpiar la grasa incrustada en el horno en 6 simples pasos

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Imagen archivo Google.

Redacción – Mantener el horno impecable suele ser una de las tareas más difíciles del hogar. Con el tiempo, los residuos de comida y las salpicaduras de aceite se queman, creando una capa de grasa incrustada que parece imposible de quitar.

Sin embargo, no es necesario recurrir a productos químicos agresivos ni pasar horas frotando. Con esta guía práctica, te enseñamos cómo dejar tu horno reluciente y libre de malos olores utilizando ingredientes naturales y económicos que ya tienes en casa.

Lo que vas a necesitar:

  • Bicarbonato de sodio (media taza)
  • Agua (la necesaria para formar una pasta)
  • Vinagre blanco (en una botella con atomizador)
  • Un paño húmedo o esponja suave
  • Guantes de cocina

Guía paso a paso:

1. Vacía el horno por completo

Retira las rejillas, bandejas, termómetros y cualquier otro accesorio que esté dentro del horno. Deja el espacio totalmente despejado para trabajar con comodidad. (Tip extra: aprovecha para dejar las rejillas en remojo con agua caliente y jabón de platos).

2. Prepara la pasta limpiadora

En un recipiente pequeño, mezcla la media taza de bicarbonato de sodio con unas pocas cucharadas de agua. Ve ajustando las cantidades hasta obtener una pasta espesa, con una consistencia similar a la de la pasta de dientes.

3. Aplica la mezcla por todo el interior

Ponte los guantes y distribuye la pasta por todas las superficies interiores que tengan grasa incrustada (paredes, fondo y base).

¡Atención! Evita aplicar la pasta sobre los elementos calefactores (las resistencias) o los conductos de gas para evitar daños en el electrodoméstico.

4. Déjalo actuar toda la noche

Permite que la mezcla repose durante al menos 12 horas. Durante este tiempo, el bicarbonato ablandará y descompondrá la grasa quemada más difícil de forma orgánica, ahorrándote el esfuerzo de raspar.

5. Retira el bicarbonato seco

Pasado el tiempo de espera, toma un paño húmedo y retira la mayor cantidad posible de la pasta seca. Si hay zonas con acumulaciones muy duras, puedes ayudarte de una espátula de plástico para raspar suavemente sin rayar el esmalte.

6. Pulveriza vinagre y haz la limpieza final

Rocía el vinagre blanco sobre los restos de bicarbonato que hayan quedado. Verás que se produce una leve reacción espumosa que terminará de arrancar la suciedad. Pasa el paño húmedo una última vez para retirar toda la espuma y los residuos de grasa.

Para evitar tener que repetir este proceso tan a fondo, acostúmbrate a pasar un paño húmedo con un poco de vinagre cada vez que termines de usar el horno (una vez que esté tibio). Mantenerlo al día te tomará menos de dos minutos.

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