Ciudad Guayana bajo asedio: La chatarra industrial asfixia nuestros ríos

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***El declive del turismo y el riesgo sanitario por vertidos tóxicos movilizan a los sectores ribereños de Caroní, quienes sentencian que la inacción oficial convierte a los organismos del Estado en cómplices de la degradación fluvial.

Foto Cortesía Edwin Rosal Vásquez

Ciudad Guayana – Lo que debería ser un fenómeno natural estacional ha desnudado una crisis ecológica sin precedentes. El descenso en los niveles de los ríos Orinoco y Caroní ha dejado al descubierto una realidad alarmante como son toneladas de desechos industriales, chatarra y sedimentos contaminantes que evidencian la gestión irresponsable de empresas y particulares en sus riberas.

Un ecosistema bajo asedio la “bajada” de las aguas ha expuesto lo que el cauce ocultaba: un paisaje de estructuras metálicas en desuso y vertidos químicos que atentan contra el patrimonio natural del estado Bolívar.

Esta situación, denunciada por vecinos y habitantes de los sectores ubicados a orillas del Orinoco y el Caroní, pone de manifiesto el nulo compromiso ambiental de quienes operan en las márgenes de los afluentes más importantes del país.

El silencio cómplice de las autoridades

“Parecen hacerse de la vista gorda”, es el clamor de las comunidades afectadas, a pesar de la visibilidad de los daños, hasta la fecha no se reportan sanciones ni planes de remediación.

Los denunciantes advierten que esta inacción oficial convierte a los organismos competentes en cómplices de un ecocidio silencioso que golpea tres frentes críticos.

En materia de salud pública porque la posible filtración de químicos y la descomposición de materiales degradan la calidad del agua que abastece a miles de familias en el estado Bolívar.

En consecuencia el sector turismo va en declive debido a que el atractivo icónico de los paseos fluviales de Ciudad Guayana se desvanece ante la contaminación visual y física, ahuyentando a visitantes.

Además que la biodiversidad se pone en riesgo debido a que el hábitat de especies locales está siendo asfixiado por chatarra y vertidos no tratados.

Ante esta situación realizan un llamado de emergencia. “No podemos permitir que el beneficio económico de unos pocos destruya el patrimonio de todos”, sentencian los afectados.

En consecuencia, la exigencia es clara, toda vez que el Ministerio de Ecosocialismo, la Alcaldía de Caroní y la Gobernación del estado Bolívar deben iniciar una auditoría ambiental inmediata.

Los denunciantes aseveran que se hace imperativo retirar los desechos antes de que el ciclo de lluvias vuelva a sumergir la problemática, perpetuando un ciclo de impunidad que amenaza el futuro hídrico de la región. Correo del Caroní

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