![]()
*** Fuerza Democrática Regional denuncia las maniobras del régimen para frenar a la líder democrática y exige atender la grave crisis institucional, la hambruna salarial y la catástrofe humanitaria tras los sismos

CIUDAD GUAYANA (Nota de Prensa FDR) — La dirigencia política regional del estado Bolívar alzó la voz para fijar una postura categórica frente a la acelerada descomposición que atraviesa el país. Arturo Vallee, secretario general de la organización política Fuerza Democrática Regional (FDR), ratificó el respaldo absoluto a la líder nacional María Corina Machado en su legítimo propósito de regresar a Venezuela. En sus declaraciones, el vocero remarcó que el momento histórico exige de manera urgente la reunificación de todos los esfuerzos, el fortalecimiento de la organización ciudadana y el despliegue de una solidaridad sin precedentes para acompañar a un pueblo agobiado por la tragedia nacional.
Tres décadas de decadencia, colapso económico y un drama humanitario sin precedentes
A un poco más de tres semanas de intensificarse la crisis, FDR subrayó que la realidad del país expone las secuelas de casi tres décadas continuas de gestión chavista, caracterizadas por el saqueo de los recursos públicos y una evidente decadencia institucional. Esta dinámica ha derivado en una economía devastada, sin controles inflacionarios y con salarios de hambruna que desintegran día a día la calidad de vida de las familias venezolanas. A la precariedad económica se añade el injusto encarcelamiento de al menos 514 presos políticos inocentes, quienes permanecen a la espera de su libertad en medio de un sistema judicial profundamente descompuesto.
A este sombrío cuadro socioeconómico se le suma la emergencia generada por los recientes terremotos, definidos por la organización como la catástrofe humanitaria más severa de la historia contemporánea del país. Las cifras de miles de fallecidos y desaparecidos, junto con el drama de miles de familias damnificadas que han quedado desamparadas en las calles, mantienen a la nación en máxima alerta. Frente a este panorama, Vallee fustigó la actuación del llamado estado interino y su gobierno provisorio, calificándolo como una administración indolente, jamás electa por el voto popular, que se conduce en un absoluto vacío de poder constitucional mientras la presión social y la angustia colectiva se multiplican en las calles.
La conspiración oficialista para bloquear el regreso de la líder democrática
En su análisis de la coyuntura política, el representante de Fuerza Democrática Regional aludió a las maniobras mediáticas y campañas de desinformación articuladas desde las plataformas digitales para encubrir la gravedad de lo que sucede en el territorio nacional. Vallee señaló de forma directa a la cúpula gubernamental encabezada por Delcy Rodríguez, a quien acusó de activar todos los mecanismos a su alcance para impedir el retorno de María Corina Machado al país.
Según lo expuesto por el dirigente de FDR, el arraigo y el liderazgo de Machado generan profunda inquietud en la estructura del poder central. Por esta razón, el oficialismo intenta canalizar recursos, ejecutar cabildeos ante voceros internacionales en Washington y proyectar una narrativa sesgada que busque descalificar a la dirigente. Pretenden imponer la falsa premisa de que la presencia física de la líder en suelo venezolano representaría un factor de inestabilidad o caos, cuando en realidad —sostuvo Vallee— su trayectoria, firmeza y coherencia encarnan la antítesis del modelo político imperante desde 1999 y la verdadera esperanza de restitución democrática.
Bipartidismo en EE. UU. y la hoja de ruta para la reconstrucción institucional
Finalmente, la representación regional de FDR catalogó como un hecho decisivo para la causa democrática la conformación de un Órgano Parlamentario Bipartidista impulsado por la representación de Estados Unidos. Esta instancia, cuya puesta en marcha está prevista a partir del 1 de agosto, surge con la misión de trazar y fortalecer las directrices que guiarán la participación, la organización y los acuerdos políticos indispensables para alcanzar una solución pacífica en el país.
Vallee concluyó señalando que la puesta en funcionamiento de este mecanismo debe conducir a la restitución plena de la independencia institucional de los poderes públicos, enfocándose de manera prioritaria en la renovación transparente del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). El objetivo central de esta hoja de ruta estriba en devolver las garantías constitucionales a los actores políticos y encauzar las dinámicas del país hacia la tercera fase del proceso, la cual contempla la conducción ordenada hacia una transición política definitiva en Venezuela.
