Trazos de Esperanza: iniciativa que surge en Guayana para sanar a través del arte a niños neurodivergentes en los refugios

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*** Actualmente lidera una campaña de recolección de materiales educativos y didácticos. El propósito es claro: utilizar el arte con sentido para devolverles la calma, la estabilidad emocional y preparar el cerebro para el aprendizaje de los pequeños que hoy se encuentran en los refugios.

Redacción ODD / InfoSur Guayana / CNP 26.291– En estos momentos, en los que la incertidumbre y el caos prevalecen tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio —que obligaron a cientos de familias a desplazarse en busca de refugio y un nuevo punto de partida—, la solidaridad guayanesa se levanta una vez más como un faro de luz.

Y es que, en medio de esta dura realidad, los más vulnerables suelen ser también los más invisibilizados: los niños, especialmente aquellos con diagnóstico de trastornos del neurodesarrollo y condiciones neurodivergentes.

Por ello, con el fin de brindar una mano amiga a los pequeños con estas condiciones, en Ciudad Guayana surgió una iniciativa que actualmente lidera una campaña de recolección de materiales educativos y didácticos. El propósito es claro: utilizar el arte con sentido para devolverles la calma, la estabilidad emocional y preparar el cerebro para el aprendizaje de los pequeños que hoy se encuentran en los refugios. Se trata del voluntariado «Trazos de Esperanza».

El arte como medicina para el alma

En entrevista con Yilis Carvajal, ingeniera, docente, especialista en integración sensorial y coordinadora general de este voluntariado, nos explicó con profunda sensibilidad el trasfondo de la iniciativa.

Al inicio, relató que la idea nace del propio testimonio y de la empatía de madres y profesionales que viven de cerca estas realidades. Incluso, nos compartió que ella misma, al ser madre de un niño autista nivel 1, conoce de primera mano la necesidad de mantener rutinas, juguetes de apego y espacios de contención para esta población.

Ante la imposibilidad de trasladarse a la «zona cero» del desastre en La Guaira, Carvajal, junto a un equipo de mujeres, decidió actuar con firmeza en el estado Bolívar para atender a las familias desplazadas.

«Es nuestro momento de aportar desde el conocimiento para evitar el menor daño colateral posible. Aquí nadie se queda atrás», afirma con convicción.

Añadió que «nuestros niños neurodivergentes, tras una catástrofe de esta magnitud, ven su calma completamente alterada. Sus cerebros entran en un modo de supervivencia que exacerba sus dificultades en el procesamiento sensorial, provocándoles constantes crisis de ansiedad».

A esta compleja realidad se suma un factor crítico y poco visibilizado: la alimentación. Al respecto, Carvajal recalcó que muchos de estos niños padecen de inflamación intestinal crónica y requieren dietas estrictas, libres de gluten, lactosa, soya y colorantes. Precisó que, al verse alterada su rutina alimenticia en una situación de refugio, la inflamación se traslada al cerebro, lo que agudiza su hipersensibilidad o hiposensibilidad.

Integrados por comités de profesionales

Durante la entrevista, Carvajal hizo hincapié en que, para lograr un abordaje integral, se necesita un trabajo en conjunto. En ese sentido, el voluntariado se ha estructurado de forma organizada en cinco comités de trabajo:

✓ Comité de Coordinación General: Encargado de articular las estrategias y enlazar esfuerzos con el VEN 911, sus aliados institucionales en la región.

✓ Comité de Docentes y Especialistas: Integrado por pedagogos con amplia experiencia en dificultades motoras, desafíos cognitivos y trastornos del neurodesarrollo.

✓ Comité de Recreación y Contención Emocional: Dedicado a devolver la sonrisa y canalizar el estrés de los pequeños mediante dinámicas grupales.

✓ Comité de Salud: Orientado a «cuidar al cuidador», garantizando el bienestar físico y mental de los mismos voluntarios.

✓ Comité de Informática y Comunicación: Liderado por Frannelis Dimas (estudiante del último semestre de Educación Integral en la UNEG), encargada del manejo de las redes sociales y la difusión.

Requieren materiales didácticos

Frente a este escenario, «Trazos de Esperanza» se prepara para abordar directamente los refugios de la zona, brindando atención a través de la terapia artística para mitigar el daño colateral y ofrecer contención emocional.

Sin embargo, para llevar a cabo sus terapias y talleres didácticos, el voluntariado ha emprendido una jornada de recolección de insumos nuevos o usados en buen estado. Solicitan libretas, cuadernos, lápices, marcadores, cartulinas y hojas de papel para reciclar. También reciben materiales reutilizables como rollos de cartón (de cocina, aluminio o envoplast), cajas y cualquier recurso que sirva a los docentes para crear dinámicas de aprendizaje.

Carvajal destacó que el voluntariado no recibe donativos en efectivo ni transferencias bancarias, recordando que su única moneda es el compromiso y la voluntad de ayudar.

Quienes deseen sumarse, colaborar o conocer más de cerca esta hermosa labor —que ya está movilizando corazones incluso de venezolanos en Chile y Estados Unidos— pueden ponerse en contacto directo a través de su cuenta oficial de Instagram: @trazos_de_esperanza

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